El Gobierno de Valle de Bravo solicitó a CONAGUA restablecer la operación de los cárcamos de bombeo de aguas residuales para evitar afectaciones al saneamiento de la presa y la salud pública.
El Gobierno Municipal de Valle de Bravo informó que los cárcamos de bombeo de aguas residuales, cuya operación corresponde a la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), permanecen fuera de servicio, pese a las inversiones y acciones emprendidas por la administración local para fortalecer la infraestructura hidráulica y el saneamiento en el municipio.
A través del Organismo Público Descentralizado para la Prestación de los Servicios de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento (OPDAPAS), el Ayuntamiento solicitó formalmente la intervención inmediata de CONAGUA para restablecer el funcionamiento de los cárcamos que conducen las aguas residuales hacia la Planta de Tratamiento de El Arco.
De acuerdo con la autoridad municipal, la falta de operación de esta infraestructura podría generar afectaciones en el sistema de saneamiento y representar un riesgo para la preservación de la presa Valle de Bravo, uno de los cuerpos de agua más importantes del Estado de México.

Ayuntamiento documentó fallas y notificó a la autoridad federal
Las autoridades municipales señalaron que han realizado diversas gestiones, recorridos e inspecciones técnicas para identificar las deficiencias operativas en los cárcamos de bombeo. Asimismo, indicaron que dichas observaciones fueron notificadas oportunamente a la autoridad federal competente.
Sin embargo, aseguraron que hasta el momento no han recibido una respuesta efectiva por parte de CONAGUA, particularmente del Organismo de Cuenca Aguas del Valle de México (OCAVM), instancia responsable de la operación de esta infraestructura hidráulica.
Piden atención urgente para evitar afectaciones ambientales
El Gobierno Municipal reiteró su compromiso con el cuidado del agua, la protección ambiental y la salud pública, por lo que hizo un llamado a CONAGUA para atender de manera urgente esta situación y garantizar el correcto funcionamiento de los cárcamos bajo su responsabilidad.
Asimismo, sostuvo que la falta de operación de esta infraestructura impacta directamente en el saneamiento de las aguas residuales, así como en el bienestar de las familias vallesanas y en la conservación de la presa Valle de Bravo, considerada estratégica para el abastecimiento de agua y el equilibrio ambiental de la región.