Diego Sebastián “N” y Gerardo “N” fueron trasladados al penal de Barrientos, en Tlalnepantla.
Ambos son investigados por los homicidios de cuatro personas ocurridos en Atizapán de Zaragoza.
Entre las víctimas se encuentra Jonathan Samuel Meléndez Ochoa, identificado en la información proporcionada como fundador y tecladista de Camilo Séptimo.
Los investigados permanecieron casi 48 horas en el Complejo Central de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México.
Durante su estancia rindieron su declaración inicial y fueron certificados, según la información disponible.
La mañana del viernes, un convoy de la Fiscalía salió desde Toluca con dirección al penal de Barrientos.
Los dos hombres quedaron a disposición de un juez de Control, quien deberá determinar su situación jurídica.
¿Por qué fueron detenidos Diego Sebastián “N” y Gerardo “N”?
El caso tuvo diferentes etapas antes del traslado de los investigados al centro penitenciario.
Inicialmente, ambos fueron capturados en flagrancia por los presuntos delitos de resistencia y cohecho.
Posteriormente, se decretó su libertad por esas conductas después de concluir el plazo ministerial.
Sin embargo, los hombres no abandonaron las instalaciones de la Fiscalía.
Antes de su salida, agentes de investigación ejecutaron una orden de aprehensión relacionada con los homicidios.
El mandamiento judicial corresponde a homicidio calificado contra dos o más personas y maltrato animal.
Esta nueva situación jurídica permitió su posterior traslado al Centro Penitenciario y de Reinserción Social Juan Fernández Albarrán.
Este centro penitenciario se encuentra en Tlalnepantla y es conocido como el penal de Barrientos.
¿Qué ocurrió en Zona Esmeralda, Atizapán?
Los homicidios investigados ocurrieron el martes 1 de septiembre dentro de un departamento.
El inmueble se encuentra en el fraccionamiento Grand Viure, en Zona Esmeralda, Atizapán de Zaragoza.
La información proporcionada identifica a cuatro víctimas.
Una de ellas era Jonathan Samuel Meléndez Ochoa, de 38 años.
También murió su esposa, Ana Paola Barragán, de 35 años, quien estaba embarazada.
La tercera víctima fue Sofía, hija de la pareja, de tres años.
Además, fue localizada sin vida Aleyda Romero Victorio, de 21 años, quien trabajaba en el hogar.
La mascota de la familia también fue encontrada muerta.

Esta circunstancia derivó en la inclusión del delito de maltrato animal dentro de la orden de aprehensión.
Niño de seis años sobrevivió a los hechos
El material proporcionado señala que un hijo de Jonathan y Ana Paola sobrevivió.
El menor, de seis años, fue localizado sin lesiones aparentes, según la información disponible.
No se proporcionaron mayores detalles sobre las circunstancias en las cuales fue encontrado.
Tampoco existe información adicional sobre su ubicación posterior debido a su condición de menor de edad.
El caso involucra así cuatro víctimas mortales y la muerte de la mascota familiar.
Las investigaciones deberán establecer la secuencia completa de los acontecimientos dentro del departamento.
Fiscalía señala una relación de negocios
Otro elemento relevante dentro de la investigación corresponde a la relación entre uno de los detenidos y Jonathan Meléndez.
La Fiscalía informó que uno de los investigados mantenía una relación de negocios con el integrante de Camilo Séptimo.
Sin embargo, la información proporcionada no identifica cuál de los dos hombres mantenía esa relación.
Tampoco explica la naturaleza de los negocios existentes entre ambas personas.
Por ahora, este elemento no permite establecer por sí mismo el móvil de los homicidios.

La información disponible tampoco señala oficialmente qué habría provocado los hechos registrados en el departamento.
Cualquier posible móvil deberá establecerse mediante las investigaciones y las pruebas presentadas ante la autoridad judicial.
Juez determinará si son vinculados a proceso
Tras su ingreso al penal de Barrientos, Diego Sebastián “N” y Gerardo “N” quedaron a disposición judicial.
El siguiente paso será la audiencia correspondiente para determinar su situación jurídica.
Un juez de Control deberá valorar los datos presentados en relación con la orden de aprehensión.
Posteriormente, determinará si existen elementos suficientes para vincular a proceso a los dos investigados.
El traslado al centro penitenciario y la orden de aprehensión no representan una sentencia condenatoria.
Ambos conservan la presunción de inocencia mientras no exista una resolución judicial que determine su responsabilidad.
La información proporcionada tampoco establece qué medidas cautelares podrían imponerse durante el proceso.