La CODHEM señaló que garantizar los derechos de las personas LGBTTTIQANB+ requiere políticas públicas permanentes, presupuesto, capacitación y acciones coordinadas para combatir la discriminación.
Para garantizar el pleno ejercicio de los derechos de las personas LGBTTTIQANB+, es necesario que los avances legales se traduzcan en políticas públicas permanentes, presupuesto suficiente, capacitación institucional y servicios con enfoque diferenciado, señaló Mario Ernesto Montes de Oca Bernal, jefe del Departamento de Atención a Grupos Susceptibles de Discriminación de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México (CODHEM).
El funcionario destacó que la protección de los derechos de la diversidad sexual y de género requiere la participación coordinada de instituciones públicas, sociedad civil, iniciativa privada, academia y medios de comunicación para combatir la discriminación y la violencia que aún enfrentan estos sectores.
Explicó que, aunque en las últimas décadas se han registrado avances como el reconocimiento del matrimonio igualitario, la prohibición de la discriminación y el fortalecimiento de mecanismos legales de protección, todavía persisten prácticas discriminatorias y brechas de desigualdad en ámbitos como el familiar, escolar, laboral, comunitario e institucional.
Montes de Oca Bernal indicó que las instituciones deben convertir esos avances normativos en acciones concretas mediante políticas públicas transversales con objetivos medibles, presupuesto específico y mecanismos de evaluación que respondan a las necesidades de cada población.
Asimismo, subrayó la importancia de capacitar a las personas servidoras públicas en áreas como salud, educación, seguridad, procuración de justicia y administración pública para ofrecer atención libre de prejuicios y discriminación.
También consideró indispensable que la academia genere investigaciones e indicadores que permitan diseñar estrategias especializadas, mientras que los medios de comunicación, la iniciativa privada y la sociedad contribuyan a eliminar estereotipos y prácticas de exclusión.
Finalmente, sostuvo que la participación activa del movimiento de la diversidad sexual y de género, mediante el diálogo y la colaboración con las instituciones, es un elemento clave para fortalecer la protección de los derechos humanos y avanzar hacia una sociedad con mayor igualdad e inclusión.
