Habitantes de la comunidad de Piedra Grande, en el bosque de La Marquesa, denunciaron que la tala clandestina continúa avanzando sin que las autoridades actúen para frenar la devastación ambiental. Además, alertaron sobre un presunto intento del desarrollo inmobiliario Gran Reserva Santa Fe por cerrar un camino comunitario utilizado desde hace décadas por los pobladores.
Los vecinos advirtieron que esta situación no solo pone en riesgo el acceso tradicional de la comunidad, sino que también podría facilitar nuevas afectaciones al bosque y aumentar la vulnerabilidad de los habitantes frente a la delincuencia.
Denuncian años de tala clandestina
De acuerdo con los pobladores, durante varios años han presentado denuncias y solicitado la intervención de autoridades municipales, estatales y federales para detener la tala ilegal; sin embargo, aseguran que las actividades continúan sin resultados visibles.
Afirman que cientos de árboles han sido derribados, afectando la captación de agua, la biodiversidad, la estabilidad del suelo y la calidad del aire en una de las principales zonas forestales del Valle de México.
Los habitantes señalaron que las autoridades deben investigar los señalamientos realizados contra personas presuntamente relacionadas con la tala clandestina y actuar conforme a la ley.

Acusan intento de cerrar camino comunitario
A la preocupación por la pérdida del bosque se suma el presunto intento de Gran Reserva Santa Fe de cerrar un camino utilizado históricamente por la comunidad para destinarlo al uso exclusivo de los futuros residentes del desarrollo inmobiliario.
Los vecinos consideran que el cierre representaría la privatización de un acceso comunitario y afectaría los derechos de quienes han transitado por esa vía durante generaciones.
“Nos están dejando solos. No solo vemos cómo desaparece el bosque; ahora también quieren quitarnos un camino que siempre ha sido de la comunidad”, expresaron habitantes de Piedra Grande.
Temen más tala y acciones de la delincuencia
Los pobladores manifestaron que, de concretarse el cierre del camino, aumentará el riesgo de que continúe la tala clandestina y de que grupos delictivos actúen con mayor facilidad en la zona, debido a la falta de vigilancia y al aislamiento de la comunidad.
Indicaron que la ausencia de operativos permanentes ha generado un ambiente de incertidumbre e inseguridad para quienes viven y trabajan en la región.
Exigen intervención de los tres niveles de gobierno
Ante este panorama, los habitantes hicieron un llamado urgente al Ayuntamiento de Huixquilucan, al Gobierno del Estado de México y al Gobierno Federal para que refuercen la vigilancia forestal, investiguen la tala clandestina y garanticen que el camino comunitario permanezca abierto.
Asimismo, solicitaron transparencia sobre cualquier procedimiento relacionado con el desarrollo inmobiliario y medidas inmediatas para proteger el bosque de La Marquesa.
Los vecinos advirtieron que, si no se actúa con rapidez, el daño ambiental podría ser irreversible y afectar a toda la región metropolitana que depende de esta zona para la recarga de acuíferos, la regulación del clima y la conservación de la biodiversidad.