El Poder Judicial del Estado de México concedió el beneficio de amnistía a Tomás “N”, persona indígena otomí originaria de Jiquipilco El Viejo, en el municipio de Temoaya, tras un pronunciamiento presentado por la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México (CODHEM).
La resolución representa un nuevo precedente en la aplicación de la Ley de Amnistía en la entidad y refuerza el enfoque de derechos humanos dentro del sistema de justicia mexiquense.
Una sentencia de más de 43 años
Tomás “N” fue sentenciado el 8 de mayo de 2014 por el delito de homicidio calificado con modificativa por un juzgado del Distrito Judicial de Toluca. La condena ascendió a 43 años y 9 meses de prisión, además de una multa económica.
Hasta este martes, había cumplido aproximadamente 12 años, 9 meses y 27 días privado de su libertad en el Centro Penitenciario y de Reinserción Social de Santiaguito, en Almoloya de Juárez.
Su liberación se concretó la tarde del 17 de febrero, tras la determinación emitida por la Sala de Asuntos Indígenas del Poder Judicial estatal.
Violaciones al debido proceso
Durante la investigación realizada por la CODHEM se acreditó que Tomás “N” se autoadscribió como persona indígena otomí; sin embargo, durante todo su proceso penal no contó con persona intérprete ni con defensa con conocimiento de su lengua y cultura.
Esta omisión representó una barrera lingüística y cultural que impactó directamente en su derecho humano a una defensa adecuada y a un acceso igualitario a la justicia.
El organismo consideró que el caso debía analizarse bajo una perspectiva intercultural, interseccional y de derechos humanos, tomando en cuenta las condiciones estructurales de desigualdad que enfrentan las personas integrantes de pueblos y comunidades indígenas dentro del sistema penal.
Contexto de vulnerabilidad
La CODHEM documentó que Tomás “N” vive en condiciones de pobreza, con rezago educativo —no concluyó la primaria— y con antecedentes de carencias estructurales en vivienda, servicios básicos y acceso a la salud.
Asimismo, la valoración criminológica practicada por la Unidad Interdisciplinaria del organismo determinó que no presenta diagnóstico de psicopatía, no registra antecedentes delictivos, no enfrenta problemáticas de consumo de sustancias y presenta baja probabilidad de reincidencia.
Estos elementos fortalecieron el pronunciamiento presentado ante el Poder Judicial mexiquense.
27 pronunciamientos y más de 400 años perdonados
Durante el acto institucional donde se dio a conocer la resolución, el presidente de la CODHEM, Víctor Leopoldo Delgado Pérez, subrayó que uno de los reclamos más sentidos de la población es el acceso a la justicia.
Recordó que la Ley de Amnistía en el Estado de México fue publicada el 5 de enero de 2021 y faculta a los organismos públicos de derechos humanos a emitir pronunciamientos cuando se acrediten vulneraciones al debido proceso o a derechos fundamentales.



A la fecha, la CODHEM ha presentado 27 pronunciamientos, de los cuales 21 han derivado en libertades concedidas, lo que representa más de 400 años de prisión perdonados por el Estado.
El caso de Tomás “N” se convierte así en un nuevo ejemplo del alcance de esta herramienta jurídica, que busca subsanar injusticias marcadas por contextos de marginación, pobreza y discriminación.
Coordinación interinstitucional
En el anuncio participaron autoridades del Poder Judicial, del Congreso local y de la Sala de Asuntos Indígenas, refrendando la coordinación interinstitucional para consolidar una justicia con perspectiva social.
Con esta nueva amnistía, la CODHEM reiteró su compromiso de impulsar acciones que garanticen un acceso efectivo, igualitario y sin discriminación a la justicia, especialmente para personas pertenecientes a pueblos y comunidades indígenas en el Estado de México.